viernes, 5 de noviembre de 2010

El misterio de todas las Navidades


Si bien siempre procuraba dar la impresión de ser prudente y tranquilo mientras volaba su trineo cargado de regalos para los niños, Santa Claus estaba de verdad ansioso de acabar de una vez con su tarea, como en todas las navidades desde hacía muchos años.

Dejaba sus regalos en cada chimenea del planeta aparentemente con calma, pero en el fondo quería ya regresar a su casa en el Polo Norte, en donde él sabía que le esperaba una sorpresa, algo que de verdad deseaba, además de un enorme misterio que esperaba resolver de una vez por todas esa noche.

Pero eran millones de casas en las que debía dejar interminables cantidades de regalos, así que sudaba de ansiedad pensando en el regreso a su cálida estancia, para ver si de una vez por todas podía descubrir la verdad tras de aquello que lo mataba de la curiosidad desde que era niño.

Finalmente llegó a casa. Corrió a su chimenea, y junto a ella encontró exactamente lo que había pedido en su carta: un trineo último modelo, más veloz, más potente, con más capacidad de carga, más eficiente, y, sobre todo ecológico.

Con el regalo quedó satisfecho, pero una vez más había llegado tarde a casa en Navidad, y no había podido descubrir si quien le llevaba esos espléndidos regalos cada año era un Santa Claus de Santa Clauses, o si eran sus ancianos y queridos padres, de lo que casi estaba seguro pero que no podía confirmar.

Tendría que esperar a las próximas navidades para aclarar ese tremendo misterio que no acababa de resolver a través de los años, a pesar de todas sus prisas e indagaciones.

martes, 2 de noviembre de 2010

El sapo trigonométrico


Hubo una vez un sapo genial que sabía de álgebra y trigonometría como nadie. Pasaba horas y horas en una roca en la charca, resolviendo ecuaciones y planteando hipótesis creativas de senos, cosenos, tangentes y cotangentes.

Lamentablemente, un anochecer, cuando estaba totalmente inmerso en sus profundos pensamientos, una boa lo engulló.

Obviamente no era una boa que apreciase las altas matemáticas.

Un eructo de satisfacción del enorme reptil -con aroma de conocimiento excelso- fue lo último que quedó del sapo intelectual y de toda su sabiduría.

A pesar de su brillantez, solamente lo lloraron los catetos y las hipotenusas.

domingo, 31 de octubre de 2010

Retroevolución


Una vez que nos acostumbramos de nuevo a tener rabo, a ser completamente peludos y a vivir en las ramas de los árboles, las bananas adquirieron un nuevo significado.

sábado, 30 de octubre de 2010

¡Fuera máscaras!


Fue entonces que, dada nuestra verdadera esencia, todos decidimos dejar de ser humanos y volver a ser animales. El cambio fue de lo más natural y, por cierto, bastante aliviador.

jueves, 21 de octubre de 2010

¿Será?


Aquella magnífica Idea avanzaba a pasos agigantados, pero dejando tras de sí una gran estela de Dudas.

Las Presiones en el planeta Kolokum


Aquel doble anochecer en el planeta Kolokum, permitió de alguna manera inexplicable que el Ente relegara temporalmente a las Presiones a un lugar especial llamado Karajo.

El Ente se sirvió un vaso de un brebaje local y brindó por el respiro.

Sin embargo, en ese extraño mundo nada era para siempre, así que el Ente –sabio y maduro- se sirvió un segundo vaso del brebaje para prepararse mentalmente para la siguiente embestida de las Presiones, criaturas abominables que jamás se rendían.

Como sea, aquella noche en que ninguno de los soles de Kolokum estaba presente, el Ente curó sus heridas y fortaleció su espíritu.

La vida en ese mundo no daba muchas opciones, y un minuto de respiro equivalía a un magnífico tesoro.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Indecisiones


En aquella interminable batalla entre la Certeza y la Incertidumbre, las Dudas nunca supieron de qué lado ponerse.